Drama. Hala, a llorar con este flash back en el que Jacques Perrin recuerda su infancia con el proyeccionesta Philippe Noiret (perfecto en su papel) y su adolescencia de cine, bess y sueños hachos realidad. Banadora del Oscar a la mehor película en habla no inglesa, es un delicioso homenaje al Séptimo Arte; sobre todo el hermoso y emotivo montaje final con momentos estelares de la historia del cine.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 31 de diciembre de 1993