Los 1.101 pasajeros y 158 miembros de la tripulación del ferry Sally Albatross tuvieron que ser evacuados, sin que ninguno de ellos resultara herido, el viernes por la tarde sobre el hielo que cubre las aguas del golfo de Finlandia cuando regresaban a Helsinki desde Tallin, capital de Estonia. El barco quedó encallado cerca de la península de Porkkala y como consecuencia del accidente el agua empezó a inundar la sala de máquinas.Todo el pasaje se deslizó por una rampa de salvamento y esperó sobre el hielo, a cinco grados bajo cero, la llegada de los equipos de salvamento. Un rompehielos ayudó en la operación de rescate. Los pasajeros pudieron alcanzar Helsinki sanos y salvos en otro barco, el Saint Patrick.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 6 de marzo de 1994