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Nueva prueba de fuerza entre Estados Unidos y China por los derechos humanos

Wei Jingshen, el más conocido disidente chino, fue puesto en libertad ayer, tras haber permanecido detenido durante 24 horas por la policía para ser interrogado. Otros tres destacados opositores al régimen chino detenidos también el viernes permanecían anoche detenidos. Se trata de una nueva prueba de fuerza entre China y Estados Unidos sobre los derechos humanos en vísperas de la visita a Pekín del secretario de Estado norteamericano, Warren Christopher.Wei, de 43 años, había sido puesto en libertad el pasado mes de septiembre tras permanecer, 15 años en prisión por su defensa de la democracia en China. El pasado 27 de febrero, Wei se entrevistó con el secretario de Estado adjunto de EE UU para los Derechos Humanos, John Shattuk, ante quien criticó a Pekín.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 6 de marzo de 1994