Al menos diez campesinos murieron de forma violenta el viernes en los Estados de Chiapas y Oaxaca, según anunciaron ayer fuentes oficiales mexicanas. En Chiapas, donde comenzó el 1 de enero pasado la revuelta del Ejército Zapatista de Liberación Nacional, cerca de 30 personas golpearon a tres campesinos indígenas hasta la muerte después de atarlos a un árbol. El sueceso ocurrió en Chanal, a 50 kilómetros de San Cristóbal de las Casas.En Oaxaca, siete campesinos fueron asesinados por un grupo de hombres armados que los desalojaron del camión en que viajaban.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 6 de marzo de 1994