Vista de Delft y Cabeza de una muchacha, dos importantes obras del pintor holandés del siglo XVII, Johannes Vermeer, están siendo restauradas de cara al público en el museo Het Mauritshuis, de La Haya. Unas paredes de cristal permiten a los visitantes seguir los trabajos de restauración que durante cuatro meses realizará un equipo de 10 expertos.
El lugar de trabajo ha sido instalado bajo el patio central del museo, en cuyo suelo se han colocado grandes tragaluces que permiten a los especialistas la luz natural necesaria para realizar su labor. "De esta manera los visitantes pueden ser testigos directos de una de las tareas esenciales del museo que normalmente se realiza detrás de bastidores", explica Lieke Vervoorn, portavoz del museo, "a la vez que evitamos que el público se pierda durante los meses que duren los trabajos dos obras maestras".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 15 de mayo de 1994