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El Cesid alega que se le ordenó investigar al ex director cuando ya se había fugado

El Cesid no pudo conocer las irregularidades cometidas por el ex director general de la Guardia Civil Luis Roldán ya que recibió por vez primera la orden de investigarle hace dos semanas, cuando ya se había fugado, según fuentes próximas al centro. El máximo responsable del servicio secreto militar, el teniente general Emilio Alonso Manglano, comparecerá mañana ante la comisión Roldán para explicar si tuvo conocimiento de la anómala conducta del ex director general y si alertó al Gobierno.La citación a Manglano se recibió con sorpresa en la sede central del Cesid, en la carretera de La Coruña (Madrid), ya que el servicio secreto se considera totalmente ajeno al caso. Además, el Gobierno se ha negado siempre a que Manglano acuda al Parlamento, salvo en la sesiones previas a la aprobación de los Presupuestos, de carácter meramente informativo. Sin embargo, el pasado 5 de mayo, el Grupo Socialista, preocupado por impedir que la comisión citara al vicepresidente del Gobierno, Narcís Serra, no pudo evitar la convocatoria de Manglano.

El director general del Cesid tiene muy difícil salir incólume de esta cita. La mayoría de los miembros de la comisión Roldán consideran "increíble" que el servicio secreto militar,-un 25% de cuyos miembros son guardias civiles, no tuviera idea de las andanzas de Roldán. Algunos parlamentarios sospechan que, si realmente el Cesid no informó de estos hechos al Gobierno, es porque los guardó para usarlos en beneficio propio. Alegar ignorancia tampoco servirá para disculpar a Manglano, pues ello lleva a muchos a cuestionar la utilidad de un servicio con más de 2.000 agentes y 7.000 millones anuales, sin contar los sueldos.

Fuentes próximas al Cesid replican que es "hipócrita" que en el pasado se acusara al centro de espiar a personajes públicos, lo que nunca se reconoció oficialmente, y ahora se le critique por no haberlo hecho. Dichas fuentes sostienen que, entre los objetivos del Cesid no figura investigar a altos cargos y que, de haber lo hecho, hubiera provocado un considerable escándalo.

Las fuentes consultadas sólo admiten, como hipótesis, que de haber tenido conocimiento de alguna irregularidad atribuida a Roldán, los responsables del Cesid sólo habrían podido comunicarla informalmente a sus superiores, pero nunca abrir una investigación sin instrucciones precisas del Gobierno.

Esta instrucción la impartió el ministro de Defensa, Julián García Vargas, tras la fuga de Roldán, el 29 de abril, por lo que el Cesid ha alertado a sus antenas en el extranjero por si tuvieran algún indicio del paradero del ex responsable de la Guardia Civil.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 15 de mayo de 1994