Cuatro personas murieron ayer cuando un incendio destruyó un pequeño hotel en Lautenthal, en Alemania, ocupado, entre otros, por refugiados extranjeros alojados allí por las autoridades locales. Dos de los muertos son alemanes. Al menos 30 personas han muerto, como consecuencia de la ola de ataques de neonazis y otros grupos extrema derecha que viene sufriendo el país desde su reunificación en 1990. Muchos de los ataques lo fueron en forma de incendios en residencias para extranjeros-
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 15 de mayo de 1994