La negociación para obtener un pacto de estabilidad sobre la fronteras europeas se puso en marcha ayer en París, con Rusia como gran incógnita. Moscú es en cierta forma, juez y parte: patrocinador de la conferencia como gran potencia, y a la vez país implicado en querellas con los Estados bálticos-
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 28 de mayo de 1994