Una empresa tailandesa de galletas ha sido el insólito objetivo de las iras musulmanas. En el diseño de las cajas se había incluido un jugador rematando y con su pie derecho sobre la Shahada (escudo del islam) de la bandera saudí. El embajador se ha quejado por un "hecho que hiere la fe del pueblo musulmán". La empresa ha retirado del mercado las cajas con un coste de 70 millones de pesetas.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 1 de julio de 1994