Tres disidentes chinos, entre ellos el destacado activista pro derechos humanos Bao Ge, fueron condenados ayer a tres años de "reeducación" en campos de trabajo por participar en una manifestación pacífica el pasado año en Shanghai y exigir la liberación de otro opositor.-
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 12 de octubre de 1994