Ni un sólo disparo retumbó en el campo de refugiados palestinos de Ain el Helwe, en el sur de Líbano, pasada la medianoche del viernes. Los enfrentamientos con fusiles y hasta lanzagranadas registrados el pasado viernes provocaron ocho muertos, según fuentes de la seguridad libanesa. Las facciones rivales al presidente de la Autoridad, Nacional Palestina, Yasir Arafat, recuperaron los seis puestos atacados por los seguidores de Al Fatah, la facción mayoritaria en el seno de la Organización para la Liberación de Palestina cuyo líder es Arafat.Una tensa calma reinaba en el campo, donde los puestos de las facciones., rivales se encuentran en ciertos puntos a sólo 20 metros de distancia. Según fuentes de la seguridad libanesa, los enfrentamientos del viernes surgieron cuando 400 hombre de Al Fatah, apoyados por una columna procedente del vecino campo de Rashidiye, próximo al puerto de Tiro, atacaron seis puestos de los disidentes palestinos a las órdenes del teniente coronel Munir Maqdá.
Cerrada resistencia
La cerrada resistencia de los disidentes provocó siete muertes entre los guerrilleros de ambas facciones, además de una víctimas civil. Al menos otras 14 personas resultaron heridas durante las cinco horas de batalla en el campo de Ain el Helwe.El episodio desató el temor a una guerra civil en miniatura entre los 400.000 refugiados palestinos que permanecen en campos en el sur de Líbano.
Las autoridades libanesas hicieron saber ayer que no permanecerán neutrales en caso de que se produzcan nuevos choques armados entre facciones palestinas rivales que pongan en peligro las vidas de los civiles. El Ejército libanés se desplegó ayer en torno al campo de Ain el Helwe para impedir que se produjeran ataques desde el exterior del mismo.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 27 de noviembre de 1994