Corea del Norte entregó ayer a Estados Unidos el cadáver del alférez David Hilemon, que murió el sábado al ser abatido el helicóptero que pilotaba en la zona desmilitarizada que divide ambas Coreas. La entrega se produjo en la localidad fronteriza de Panmunjon. El otro tripulante, el alférez Bobby Hall, sigue retenido por las autoridades de Pyongyang y será liberado después de ser interrogado.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 23 de diciembre de 1994