El jugador Paul Ince, del Manchester United, compareció ayer ante un tribunal del sur de Londres acusado de agresión a un seguidor del Crystal Palace y de utilizar palabras malsonantes. El asunto es similar al que condenó a su compañero de equipo, Eric Cantona, que actualmente entrena a niños durante 120 horas. Ince, que ha negado los hechos, puede ser condenado un máximo de seis meses de prisión y una multa de un millón de pesetas-
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 24 de mayo de 1995