Los dirigentes del fútbol checo se mostraron ayer consternados por el emparejamiento de la fase, de clasificación del Mundial 98 que enfrenta a su selección con Eslovaquia, la primera vez que se enfrentan los dos países escindidos de la antigua Checoslovaquia. El duelo se celebrará en un clima de gran enemistad.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 14 de diciembre de 1995