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La discoteca Pachá reabre con sistema contra carnés falsos

Tras 55 días de cierre, la discoteca Pachá, precintada por el Ayuntamiento el pasado 20 de noviembre por vender alcohol a menores, vuela abrir hoy sus puertas a partir de las 23.00, gracias a una amnistía provisional otorgada por el alcalde de Madrid, José María Álvarez del Manzano. La empresa ha instalado un flamante sistema para descubrir carnés falsos y ha enviado invitaciones a cantantes, personajes de las revistas del corazón y políticos, entre los que figura el propio alcalde.

Según los propietarios de Pachá, a partir de ahora los clientes no podrán engañar a los porteros. "Hemos colocado en el pórtico unas linternas ultravioletas que distinguen si el DNI es una copia", explicó Rafa Garrido, uno de los jefes de la sala. Además, se va a ubicar en la entrada una célula fotoeléctrica para controlar el aforo de la sala. "Así sabremos cuándo puede entrar más gente y cumplir con la reglamentación", añadió Garrido.El alcalde ha concedido la amnistía a Pachá "para no perjudicar a los trabajadores". El local podrá abrir estas fiestas para volver a cumplir condena a partir del 12 de enero. Ocho días después tendrá levantado el castigo.

Los empresarios de la discoteca han perdido 30 millones de pesetas por el precinto de la sala. A ello hay que sumar los cuatro millones de multa impuestos por el Ayuntamiento según comentó Rafael Garrido, jefe de la sala. La discoteca da trabajo a 62 personas y genera 40 empleos indirectos. "Todos se fueron al paro", comenta Rafael Garrido. "Ahora se les ha vuelto a hacer un contrato como el que tenían antes y no pasa nada".

Marcha atrás

La gincana de copas que iba a celebrarse esta noche en 10 bares de Madrid, promovida por la revista Primera Línea, ha sido suspendida, por los organizadores en vista de la repulsa manifestada por el Ayuntamiento, la Dirección General de Tráfico (DGT) y los representantes del sector de discotecas. También se han suspendido dos iniciativas similares en Barcelona y Valencia.

La Policía Municipal y la DGT habían anunciado. que, instalarían controles de alcohol a la salida de los 10 bares de Madrid que iban a servir de escalas de la gincana.

La iniciativa animaba a los participantes, provistos de unos cupones recortados de la revista, a beber una copa gratis en cada bar si se desplazaban de uno a otro con la suficiente rapidez. Según la DGT, era "obvio" que la gincana no podía realizarse "más que trasladándose de un bar a otro en coche o en moto", por lo que la iniciativa de la revista aun siendo legal constituía "una provocación" a unir consumo de alcohol y conducción.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 14 de diciembre de 1995