En un ambiente de crispación social, caos generalizado y preguerra civil, una gran mayoría de franceses, entre la frustración y la indignación por los graves incumplimientos electorales del señor Chirac y su Gobierno, intentan defender con uñas y dientes el Estado de bienestar y un servicio público digno.Este episodio francés es. un magnífico ejemplo pedagógico para nuestro país. Es preciso recordar que en el Estado español, las prestaciones sociales todavía son muy inferiores a las del resto de la UE (aunque haya quien ya proponga la supresión de las pensiones no contributivas. ¡Prohibido vivir!). Por contra, no hace falta decir que el paro, la precariedad laboral y la pobreza extrema están muy por encima de la media europea.
En definitiva, que las importantes luchas sociales y cívicas que se desarrollan en las calles del país vecino son un importante aviso para que todos tengamos muy en cuenta que al lobo, aunque se vista con piel de cordero, siempre se le ven las orejas (y las intenciones políticas). Josep M. Loste i Romero.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 14 de diciembre de 1995