El arzobispo Desmond Tutu, de 64 años, pasó ayer a retiro como cabeza de la Iglesia anglicana en el sur de África con un sermón en Ciudad del Cabo en el que hizo un llamamiento a favor de la paz, y advirtió que la delincuencia, la corrupción y la avaricia pueden destruir la democracia que él ayudó a construir en Suráfrica.-
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 3 de junio de 1996