Un ciudadano filipino fue degollado ayer públicamente en Riad (Arabia Saudí) tras haber sido sentenciado a muerte por haber asesinado a dos niños saudíes, así como a su criada, de nacionalidad indonesia. Siete personas han sido ejecutadas en lo que va de año, cifra muy inferior a la de más de 190 que hubo en 1995.-
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 3 de junio de 1996