Juan Pablo II canonizó ayer al religioso paul francés Jean Perboyre, primer santo de China, muerto martirizado el pasado siglo por negarse a renunciar a su fe. También hizo beato a Juan Grande, patrón de la diócesis de Jerez de la Frontera, que vivió en el siglo XVI.-
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 3 de junio de 1996