Unas 200.000 personas acudieron a la llamada de 3.500 organizaciones y se reunieron el sábado en Washington para defender los derechos de los niños. El éxito de la convocatoria se basa en la preocupación de la sociedad de EE UU por la creciente violencia que sacude el mundo de los menores. Según datos del Fondo para la Defensa de los Niños, cada dos horas un menor es asesinado por arma de fuego en Estados Unidos; cada cuatro horas un niño se suicida.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 3 de junio de 1996