El futuro centro comercial integrado que algún día verá la luz junto a la avenida de Guadalajara, en el distrito de San Blas, tiene dificultades para salir adelante, después de que ayer los comerciantes del barrio, tras una asamblea, rompieran las negociaciones con Continente, la empresa multinacional que ha proyectado un gran hipermercado en el lugar. El Ayuntamiento paralizó la licencia de construcción hasta que no se llegue un acuerdo con los comerciantes. También han pedido una reunión urgente con el alcalde, José María Alvarez del Manzano. Los comerciantes piden que la multinacional reduzca la sala de ventas del futuro hipermercado de 12.000 metros cuadrados a 6.000, y que parte de las 109 tiendas proyectadas junto a él -que en principio eran 17- sean en propiedad y no alquiladas.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 7 de junio de 1996