Al menos 49 muertos, un número indeterminado de desaparecidos y cientos de miles de damnificados era al caer la noche de ayer el resultado del paso por Centroamérica del huracán César. El país más afectado ha sido Costa Rica, con al menos 30 víctimas mortales. Otras 6 hubo en Nicaragua, 1 en Panamá y 12 en El Salvador (algunas de ellas sepultadas por el lodo), donde se convirtió en la tormenta tropical Douglas. Se espera que las lluvias y vientos huracanados cesen hoy mismo. El oleaje impedía todavía ayer la salida de embarcaciones al mar. En la imagen, el rescate de una víctima en El Salvador.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 31 de julio de 1996