El secretario de Estado norteamericano, Warren Christopher, anunció ayer que el acuerdo entre Irán y Turquía para construir un gasoducto, valorado en 23.000 millones de dólares (2,9 billones de pesetas) podría violar la ley que sanciona las inversiones en el sector energético de Irán y Libia por importe de más de 40 millones de dólares. Turquía se ha amparado en el hecho de que es un tratado comercial y no una inversión, mientras que Irán ha presentado una demanda en el Tribunal de Apelación de La Haya a EE UU por la aprobación de la ley. Por otro lado, Irak y Turquía acordaron ayer impulsar el comercio bilateral y reabrir un gasoducto cerrado tras la guerra del Golfo-
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 14 de agosto de 1996