Quiero desde aquí dar las gracias a todo el personal del cementerio para animales de Madrid El último Parque por su amabilidad, cariño y comprensión, y porque han sido los únicos que en estos momentos tan tristes han sabido consolar la pena que siento por la pérdida de mi fiel perro. A todos ellos, gracias.-
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 14 de agosto de 1996