La pista de unas tarjetas de crédito robadas condujo a la policía a los dos presuntos homicidas del asesor fiscal Francisco Javier Sánchez Bocanegra, de 38 años, asesinado en un chalé de Marbella (Málaga) el 7 de septiembre. Svetoslav Bogdanov, de 27 años, y Bisser Hristov, de 23, de nacionalidad búlgara y presuntos integrantes de una red de prostitución, fueron detenidos la noche del martes en el paseo de la Castellana de Madrid. Tenían previsto huir a su país ayer a las dos de la tarde. En Tarragona fue arrestado el profesor Francesc Amat Torres, de 50 años, que no tiene relación con el asesinato. La policía cree que el móvil fue el robo y descarta la participación de las mafias que actúan en la Costa del Sol. Tras el crimen, los asesinos se desplazaron a Granada y, a las pocas horas, usaron las tarjetas robadas a la víctima.
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La policía tiene pendiente la aclaración del asesinato de dos ciudadanos -franceses, Jacques Lambert, de 45 años, y Catherine Isabel Castagna, de 37, ametrallados el pasado sábado en otra suntuosa mansión de Marbella, en un ajuste de cuentas en el que resultó gravemente herido el marsellés Jean Pierre Bruno, de 50 años. En el domicilio se encontró cierta cantidad de droga.En relación con el otro suceso ocurrido recientemente en la Costa del Sol, el tiroteo en el que el holandés Albertus Van Dijk mató a un policía e hirió a otro, fueron detenidas otras tres personas: un ciudadano noruego, otro danés y una mujer marroquí. Todos ellos tenían relación con el presunto homicida, pero no propiamente con el crimen.
Los dos búlgaros acusados de asesinar a Sánchez Bocanegra fueron arrestados sobre las nueve de la noche del martes cuando circulaban por el paseo de la Castellana. El asesor fiscal era una persona muy conocida en Marbella, junto con su hermano Ricardo, presidente del Club Internacional de Marbella y de una federación que agrupa a unos 10.000 residentes extranjeros en la Costa del Sol.
Además de los dos búlgaros, los agentes encargados del caso han arrestado en Tarragona al profesor Francesc Amat Torres, domiciliado en Valencia, al que se acusa de proporcionarles un teléfono móvil contratado con identidad falsa para que lo utilizaran en el ejercicio de la prostitución.
De compras en Granada
Las tarjetas de crédito robadas a Sánchez Bocanegra han sido una de las pistas fundamentales para llegar a la localización de los supuestos homicidas. A las 11.50 del pasado 7 de septiembre, apenas unas horas después de matar al asesor financiero, uno de los búlgaros sacó dinero con una de estas tarjetas en un cajero automático de Granada, ciudad en la que también adquirieron varias cadenas de oro, entre otros objetos.Desde ese momento fueron dejando un rastro que sirvió a los agentes para seguir su pista. El mismo día del crimen, mientras los presuntos asesinos se dedicaban a adquirir todo tipo de objetos, el cadáver de Sánchez Bocanegra yacía atado de pies y manos en un chalé de la calle Monterrey, de la urbanización Nueva Andalucía, que sólo utilizaba esporádicamente cuando quería estar solo.
Dos días después se descubriría que la víctima había sufrido una brutal paliza, hasta el punto de que tenía rotos varios huesos de la cara. Según uno de los jefes de la investigación, se cree que esta lesión fue consecuencia de un fuerte empujón que le propinó uno de los búlgaros, al que define "como un armario" por su complexión física y gran fortaleza.
Entre el día 7 y el día 9 de septiembre, los presuntos homicidas se trasladaron desde Málaga a Granada, y posteriormente a Valencia, ciudades en las que, además de sacar dinero en efectivo con las tarjetas Visa y American Express robadas a Sánchez Bocanegra, visitaron varias joyerías en las que adquirieron un lote de alhajas.
La policía empezó a estrechar el cerco en torno a ambos búlgaros en Valencia, y finalmente los pudo localizar la noche el martes en Madrid. Bogdanov y Hristov están presuntamente relacionados con una organización de prostitución, tanto masculina como femenina, en la que aparecen también implicados ciudadanos rusos y de otros países del Este de Europa.
Según las investigaciones, el día de su muerte Sánchez Bocanegra salió de madrugada de la conocida discoteca Oh Marbella! Al llegar a su casa, llamó al teléfono móvil de los dos búlgaros y los invitó a acudir al domicilio. Poco después, debido a su resistencia a ceder a las exigencias económicas supuestamente planteadas por los dos miembros de la red de prostitución, el asesor fiscal fue asesinado. Los dos homicidas llegaron a ducharse en el domicilio de su víctima tras cometer el crimen.
Sin antecedentes
Ninguno de los tres detenidos en el caso contaba hasta ahora con antecedentes delictivos, aunque Bogdanov y Hristov llevaban varios meses en Marbella y la policía tenía sospechas de su presunta relación con la prostitución.Tras su llegada a Madrid, los dos presuntos homicidas se habían alojado los últimos días en un hostal de, la calle de Fuencarral. Según el gobernador civil de Málaga, Jorge Cabezas, en contra de los sospechosos hay "pruebas absolutamente irrefutables", entre ellas las tarjetas de crédito sustraídas a la víctima, así como restos de sangre y cabellos recogidos en el lugar del crimen, alguno de los cuales corresponde a Bogdanov.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 10 de octubre de 1996