El comisario jefe de la investigación y un magistrado suecos viajaron ayer a Suráfrica para tratar de esclarecer las sospechas que implican a agentes del servicio secreto surafricano en el asesinato del primer minístro de Suecia Olof Palme, en 1986.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 10 de octubre de 1996