El príncipe de Asturias, don Felipe de Borbón, escanció ayer sidra en Nava, considerada la capital de esta bebida, y entregó a sus vecinos el premio Pueblo Ejemplar de Asturias 1996, en reconocimiento a sus desvelos por conservar su cultura popular y mantener la tradición sidrera. El heredero de la Corona inauguró el primer museo de la sidra existente en España, departió con cosecheros, lagareros y escanciadores, plantó un manzano, visitó un llagar, bebió sidra y participó en una espicha, fiesta gastronómica, en tomo a una bebida que calificó como "lo más íntimo de la esencia asturiana". El momento más emotivo fue cuando en la plaza mayor y entre aplausos, don Felipe asió botella y vaso sidreros y escanció un culín a media altura.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 10 de noviembre de 1996