La selección española pasó más apuros de los previstos ante Bélgica (2-1). El raquítico resultado no estuvo acorde con el juego exhibido por los hombres de Javier Lozano. El partido fue un monólogo, sólo jugó España ante un rival que se limitó a defenderse y contraatacar tímidamente. Bélgica no varió su estilo ni cuando el resultado le era adverso.España salió explosiva. Los jugadores belgas eran meros espectadores viendo circular el balón en los pies del contrario, pero paradójicamente en la primera vez que cruzaban el centro del campo conseguían adelantarse en el marcador por mediación del rudo Cocco. El gol no descompuso a los españoles, que siguieron bombardeando al meta belga Buve, que fue un coloso bajo los palos, pero no pudo detener los remates de Ferreira y Javi Sánchez (m.34) que dieron la victoria al equipo español.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 3 de diciembre de 1996