Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Una película de Martin Scorsese lleva ocho años prohibida en Chile

Santiago de Chile

, Ocho años después de que llegó a Chile la película La última tentación de Cristo, de Martin Scorsese, todavía se encuentra prohibida, y ahora, la posibilidad de que se pueda exhibir por televisión por cable o en cines depende de una sentencia de la Corte Suprema. La censura contra el filme ha tenido resultados paradójicos, pues el vídeo, que circula semiclandestino, ha atraído a muchos espectadores y el libro de Nikos Kazantzakis, en el cual se basó Scorsese, se ha transformado en un éxito editorial.En noviembre de 1988, durante el régimen militar, cuando llegó el filme al país, el consejo de calificación cinematográfica, que decide para qué, edad del público es apta cada cinta, prohibió su exhibición. Después de que este consejo, en noviembre pasado, revocó su anterior decisión, un grupo conservador y ultramoralista, El Porvenir de Chile, interpuso un recurso de protección ante la justicia para impedir la exhibición, argumentando que La última tentación ofende las creencias de los cristianos.

Por unanimidad, los cinco jueces de la Séptima Sala de la Corte de Apelaciones de Santiago acogieron la pasada semana el recurso. Y ahora el Consejo de Defensa del Estado apeló ante la Corte Suprema, que deberá decidir. En su fallo, de 25 folios, los magistrados de la Corte de Apelaciones entran en materias teológicas y se olvidan de la separación entre la Iglesia y el Estado. Dicen que "no puede dudarse acerca de la existencia de la persona de Cristo" y que su imagen, tal como es presentada por Scorsese, "es deformada y minimizada al máximo". Según los jueces, "la película ofende, debilita y denigra no sólo a Cristo, a quien se presenta, como se ha dejado dicho, como un individuo secundario dirigido por el verdadero héroe, que es Judas Iscariote, sin un ápice de dignidad y despojado totalmente de su divinidad". Argumentan que la grandeza de una nación se puede medir por el cuidado que dispensa a los valores que le permitieron crecer, y "si éstos se descuidan o se dejan manosear como se manosea y se deforma la imagen de Cristo, la nación peligra, pues los valores en que se . sustenta se ignoran".

La sentencia de la Corte de Apelaciones suscitó un amplio rechazo entre el gremio artístico y la prensa. Una actriz, Delfina Guzmán, afirmó que los magistrados "son cerebros limitados".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 2 de febrero de 1997