, El Atlético anunció con hechos que se desentiende de la Liga El grupo de Antic presentó ayer su dimisión en el campeonato, animado por su técnico que ha hablado de nuevos objetivos. Con toda la segunda vuelta por delante y a un mes del compromiso con el Ajax, el grupo del Calderón difurnina sus metas y, sobre todo, la identidad que le hizo campeón de Liga y Copa. Un gol de Prodan a falta de seis minutos le valió para salvar un punto en Balaídos, pero no para alejar la sensación de que los rojiblancos carecen este año de duende.Se presentó el Atlético en Vigo dividido en dos mitades. De Bejbl hacia atrás manejó el partido con cierta tranquilidad, y del checo hacia delante abrió una brecha insalvable, de forma que el gol que presentó un punto de incertidumbre para la segunda vuelta llegó de la única forma posible: a balón parado, a la vieja usanza, el único argumento que recordó al Atlético campeón.
Pese al empate, el partido tuvo efectos terapéuticos para el Celta, que andaba liado en una cadena de nefastos resultados y juego vulgar. La entidad del rival sirvió para exprimir el talento de jugadores de calidad contrastada que en las últimas jornadas han vivido en medio del caos. El Celta manejó mejor el balón, aportó más ambición en la segunda parte y se vio a sí mismo como ganador. Los apuros atléticos de los últimos minutos le dieron al empate del Celta cierto regusto a victoria.
Con la reposición de la veterana pareja formada por Alejo y Patxi Salinas en el centro de la zaga, los de Vigo recuperaron la seriedad defensiva de antaño. Se encontró el Atlético una réplica de sí mismo, con una defensa adelantada de cuatro hombres, un rombo en el centro del campo y dos puntas. Pero la diferencia estuvo en la destrucción. Antic otorgó toda la responsabilidad en esa faceta a Bejbl, que encontró dificultades para enlazar con el ataque. Por delante de la defensa del Celta, Mazinho tuvo siempre más apoyos para lanzarse hacia Molina.
Los hombres de Santos se emplearon a la tarea de romper el fuera de juego del Atlético, pero cuando fue posible superar al juez de línea fueron inocentes ante Molina. Sánchez y Revivo, los dos puntas elegidos ayer por el técnico vigués, suman tres goles en medio campeonato, de forma que la primera mitad transcurrió sin apenas posibilidades de aprovechar la ligera ventaja que en el trato del cuero mantenían los de casa. Contaba además el Celta con la superioridad del escaso partido que el Atlético le sacó a sus carriles, obsesionado por colarse por el centro.
Con el Atlético en estado depresivo, al Celta le bastaba con colocar un ariete en el área y devolver a los medias puntas a su terreno natural. Prieto sustituyó a Revivo y el peligro comenzó, a rondar el área rojiblanca. Siete minutos después del cambio, el Celta ya se había adelantado en el marcador. Fue gracias a un centro de Mostovoi, que sobrevoló el área. Ratkovic durmió el balón, lo cambió de pie y batió a Molina. Apenas la superioridad del Celta motivó el coraje del equipo del Manzanares, que tras cazar el gol de Prodan, se enzarzó de nuevo en la batalla contra la delantera del Celta.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 2 de febrero de 1997