, El Barça doblará hoy la primera vuelta con sensación de alivio. La victoria ante el Madrid ha rearmado la confianza en la plantilla, azulgrana. El panorama se despeja: no consiguen los hombres de Bobby Robson dar una imagen de equipo compacto, pero sus futbolistas compensan esa laguna con un inmenso talento y un descomunal olfato de gol. 60 tantos en 21 partidos son cifras que llevan directas al récord. Bajo esa premisa, los azulgrana recibirán en el Camp Nou al Oviedo (17.00 horas), un conjunto situado en la zona templada de la tabla (12º con 26 puntos), que perdió 2-4 con el Barca en la apertura de esta Liga.Nadie quiere que cierta euforia contenida cause disgustos imprevistos. El que infringió el Hércules vale casi por toda la temporada. El Barça ha hecho un esfuerzo para aplazar mentalmente hasta el jueves el excitante partido de vuelta ante Madrid y jugar con tensión al Oviedo. "Tenemos que estar serios y concentrados", insistió el cancerbero Vítor Baía, más tranquilo tras su buena actuación ante el grupo de Capello. No hay lugar para la excusa: el guion exige doblegar, primero, al Oviedo y esperar, como expuso Juan Antonio Pizzi, que el Deportivo, sumergido en una tormenta por la rebelión de sus estrellas, puntúe en el Bernabéu. El líder suma 49 puntos y, el Barça, segundo, 46.
Robsona, poco amigo de los cambios, no tendrá más remedio hoy que alterar su alineación y recomponer la línea de defensa. Popescu y Ferrer están lesionados -ambos padecen molestias musculares- y Blanc volvió a ser descartado -ya le ocurrió el día del Rayo- por razones tácticas. Puede ser la oportunidad de Fernando Couto, a quien en los últimos seis partidos de Liga sólo se han conocido 13 minutos, cuando Robson le alineó ante el Hércules en busca de un cabezazo milagroso que no llegó.
Exasperado por las críticas, insistiendo en que 60 goles sólo los puede hacer un equipo que genere espectáculo, Robson no quiere que nada empañe los tres últimos buenos resultados cosechados por su equipo -tres puntos en el Villamarín, goleada ante el Rayo y derrota al Madrid-. Curiosamente, el técnico que tendrá hoy en el otro banquillo le da la razón. Juan Manuel Lillo, el entrenador del Oviedo, se ha apresurado a afirmar que el Barca no es ninguna "banda de desorganizados". "Lo que pasa es que cuando hay tanto talento unido no es fácil ordenarlo". A pesar de que le "encanta" Ronaldo y de que está "enamorado" de Giovanni, Lillo no renunciará a su fútbol de ataque, que, de momento, le ha proporcionado resultados desiguales: tres victorias, tres empates y cinco derrotas.
Alineaciones
Barcelona: Vítor Baía; Abelardo, Couto, Nadal, Sergi; Guardiola; Figo, Giovanni, Luis Enrique, Amunike; y Ronaldo.
Oviedo: Mora; Berto, Abel Xavier, Rivas, Manel; Onopko, Paulo Bento; Ivan Iglesias, Dubovsky, Maqueda; y Oli.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 2 de febrero de 1997