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El espionaje ruso urdió el 'caso del plutonio', según un informe alemán

, Los servicios rusos de espionaje pusieron en marcha el contrabando de plutonio descubierto el 10 de agosto de 1994 en Múnich y por el que dos españoles fueron condenados a tres años de cárcel, informó ayer la agencia alemana de prensa DPA, que afirma haber tenido acceso a documentos e informaciones de los servicios secretos alemanes. Añade DPA que el espionaje estadounidense (CIA) entregó a los alemanes informaciones obtenidas en Moscú que prueban esta participación de los servicios rusos.La penuria económica de los agentes secretos rusos les llevó a poner en marcha el contrabando de plutonio. Según DPA, Justiniano Torres, el colombiano que todavía cumple condena en Múnich por el contrabando de plutonio, es un agente de los servicios rusos. En un primer momento los rusos trataron de traficar con helicópteros, armas y cohetes, pero después advirtieron que sería mejor negocio el plutonio y se pusieron manos a la obra.

El material nuclear confiscado en Múnich, con la intervención como agente provocador del español Rafael Ferreras, antiguo guardia civil al servicio de los servicios de información alemanes (BND), procedía del centro de investigación de Obninsk. Según estas informaciones, Torres compró en junio de 1994 una muestra de dos gramos de plutonio por 2.000 dólares (unas 275.000 pesetas al cambio actual). En agosto, Torres adquirió los 363 gramos con los que fue detenido en Múnich, tras haberlos transportado en un vuelo regular de Lufthansa.

Según DPA y el semanario Focus, después de que se descubriera todo, los rusos iniciaron una campaña de desinformación para involucrar a los servicios alemanes como provocadores. En este enrevesado asunto resulta difícil comprobar la veracidad de estas nuevas informaciones. Como muestra del terreno movedizo en que todo se desarrolla, baste señalar que la semana pasada un tribunal de Múnich condenó a 9.000 m arcos de multa (750.000 pesetas) al agente del BNI) llamado Adrian por perjurio en el juicio que condenó a Torres y a los dos españoles.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 2 de febrero de 1997