, Madrid amaneció ayer cegada por la niebla. La intensa bruma se agarró al asfalto y se tragó a un coche que circuló por sentido contrario durante tres kilómetros en la M-40, según la Dirección General de Tráfico. El vehículo acabó estrellándose frontalmente con otro turismo en el kilómetro 29 de la autovía, a la altura del barrio de la Fortuna. En el accidente resultaron heridas leves tres personas.
El carril rápido de la Nacional VI tampoco pudo abrirse por la niebla. En el aeropuerto de Barajas hubo que desviar dos vuelos nacionales que aterrizaron en Sevilla y Málaga.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 2 de febrero de 1997