, Dos escuelas de esquí compiten en Navacerrada por la captación de clientes por primera vez en 35 años. La Escuela de Esquí de Navacerrada, sociedad privada que imparte clases desde hace 35 años, denuncia que sufre competencia desleal por parte de la Escuela Madrileña de Esquí, entidad pública que depende de la Comunidad y que fue creada en noviembre. La escuela privada ha tenido que rebajar en 115 pesetas la hora de clase para grupos (diez o más personas) para igualar precios con la escuela regional.
"No nos oponemos a que haya otras escuelas de esquí en Navacerrada, pero sí a que una goce del trato de favor de la Comunidad. Para nosotros, que somos una sociedad privada, es imposible competir contra la nueva escuela tanto en medios como en precios. La Escuela Madrileña de Esquí obtiene subvenciones del gobierno regional, que le facilita todos los medios necesarios al coste del bolsillo de los madrileños", explicó ayer Tomás Rivera, subdirector de la escuela de Navacerrada. "Lanza ofertas [la Escuela Madrileña] que son imposibles de igualar sin la subvención de la Comunidad", declaró Rivera.
"La escuela de Navacerrada disfrutaba del monopolio en el servicio de clases de esquí para los madrileños, y ahora se le ha acabado esa situación de privilegio", declaró ayer Alfonso Barea, consejero de Deporte y Montana, empresa que gestiona la estación de esquí de Navacerrada. "La competencia lo que hace es beneficiar al usuario por que rebaja los precios", añadió Barea.
Por otro lado, el aparcamiento de Valcotos tenía hoy menos gente que la semana pasada ante el anuncio de cobrar 3.000 pesetas por aparcar: "Hay un 30% más de plazas vacías. La gente hoy está en la estación vecina de Valdesquí", apuntó un guardia civil.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 2 de febrero de 1997