Ya que no hay nadie que denuncie a la opinión pública lo que está sucediendo en nuestra televisión (o al menos cartas en este sentido no son publicadas), me atreveré a denunciarlo yo. Nunca antes, en estos últimos veinte años, la televisión -TVE-1- había alcanzado niveles de manipulación como los actuales. Un evento "histórico" éste, como ahora está en moda en el Gobierno del señor Aznar decir cuando se ufanan en proclamar la bajada del precio de la gasolina o el acuerdo con los sindicatos o el precio de los intereses...La tónica, además, de las noticias responde fielmente a la de cierto cotidiano sensacionalista, al que se cita continuamente cuando se trata de mencionar los titulares de las noticias, dándole -gratuitamente, se entiende- un especial relieve. La templanza, el comedimiento o la imparcialidad brillan por su ausencia en los telediarios.Por el contrario, las alabanzas, la adulación y la propaganda del aparato del Gobierno ocupan espacios cada vez más amplios dentro de las noticias. Las gestas del señor Aznar y los triunfos "históricos", hasta ahora nunca alcanzados, no tienen límite.
Pero lo más triste de todo es el empeño contumaz en seguir en la línea, ya iniciada en la oposición anterior, del lanzamiento sistemático de nuevos ataques, denuncias confirmadas o por confirmar, descalificaciones, trapos sucios... Es algo que hiere profundamente la sensibilidad de cualquier español. ¿Qué hemos hecho para merecer esto? (Que conste que no soy del PSOE).-
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 2 de febrero de 1997