Álex Crivillé hizo vibrar ayer a la afición española con un sensacional triunfo en el circuito de Jerez, en el que se congregaron 150.000 aficionados para presenciar el Gran Premio de España de motociclismo. El rey Juan Carlos felicitó tras la prueba a Crivillé, que dominó de principio a fin y obtuvo el quinto triunfo de su carrera en 500cc, el primero en una temporada en la que está llamado a suceder a Mick Doohan, de quien está a cinco punto en el Mundial de pilotos. PAGINAS 58 Y 59
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* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 5 de mayo de 1997