Los recortes de plantilla que aplica la dirección de Telefónica de Perú han puesto en serios aprietos el monopolio que disfruta la compañía controlada por Telefónica de España. Más de 6.000 trabajadores, el 50% de la plantilla existente en 1994, han perdido su empleo desde que Telefónica tomó la gestión y el 35% del capital de la Compañía Peruana de Teléfonos (CPT).El Parlamento peruano estudia una moción para la derogación del régimen de monopolio que disfruta CPT y la Confederación Internacional de Organizaciones Sindicales Libres (CIOSL) ha enviado una carta al presidente de Perú, Alberto Fujimori, en la que denuncia el "hostigamiento" del que son víctimas los trabajadores de Telefónica del Perú por parte de la dirección.
Acción Popular, una de las fuerzas políticas representadas en el Parlamento peruano, considera que Telefónica de Perú "abusa de su poder para despedir masivamente a sus trabajadores y obtener ilícitas ventajas económicas". Esta compañía disfrutará del régimen de monopolio hasta el año 1909, según el contrato firmado con el Estado peruano en 1994.
Javier Alva Orlandini, portavoz del grupo político Acción Popular, ha pedido la comparecencia de los ministros de Trabajo y Comunicaciones para que expliquen la situación laboral en la empresa controlada por Telefónica y "el abuso de la posición dominante en el mercado que estaría ejerciendo". A esa reclamación se ha sumado la formación política que ocupó el Gobierno entre los años 1985-1990, que exige revisar los compromisos de Telefónica sobre mantenimiento de plantillas.
Según los sindicatos, Telefónica se comprometió a mantener los empleos existentes en CPT cuando se hizo cargo de la empresa. Aún así, casi 7.000 trabajadores han dejado la empresa y la compañía ha puesto en marcha un nuevo plan de ajuste que afecta a 500 trabajadores más. A todos ellos se les ha ofrecido una baja incentivada, según los sindicatos, pero, al mismo tiempo, 430 han recibido cartas en los que se les imputan cargos de incapacidad para el trabajo. Baja incentivada o despido procedente.
Esa presión sobre los trabajadores es la que ha dado pie a la intervención de la CIOSL, que ha reclamado a Fujimori que ponga coto a los desmanes de Telefónica de Perú contra la legislación laboral. Las centrales sindicales con representación en Telefónica de Perú han solicitado a Juan Villalonga, presidente del grupo Telefónica de España, una reunión que "logre poner fin a los procesos de abuso y constantes reducciones de personal en la empresa".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 5 de mayo de 1997