Las cajas de ahorros espabilan. Sus últimos movimientos revelan un cambio de estrategia. Estar presente en los sectores industriales estrella (telecomunicaciones y energía) y aumentar de tamaño, a través de fusiones y adquisiciones, son las líneas básicas sobre las que va a girar el futuro de las cajas, que representan la mitad del sistema financiero español. Entre enero y febrero, estas entidades aumentaron en 126.000 millones de pesetas su cartera industrial -participación en empresas y entidades financiera-, que se situó en 1,4 billones.
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Los últimos movimientos de las cajas, tanto individuales como a través de la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA), se reflejan en cifras y en operaciones concretas. La Caixa, por ejemplo, ya controla el 5% de Telefónica y el 7% de Repsol. En el capital de la empresa petrolera está, presente, además, otra caja, la Kutxa de Guipúzcoa, que posee el 2%. Esta caja vasca, además, opta a la privatización del segundo operador de telefonía fija, Retevisión, en un grupo en el que también está presente la Bilbao Bizkaia Kutxa (BBK).En el sector eléctrico, Unicaja acaba de adquirir el 1% de Sevillana y Caixa Galicia, que ha creado su corporación industrial y mantiene una participación en el Banco Pastor, tiene previsto aumentar su presencia en Unión Fenosa en cuanto se produzca la obligada retirada de Endesa. Una retirada que también será aprovechada por la Caja de Madrid.
El presidente de la caja de ahorros madrileña, Miguel Blesa, ha anunciado que la entidad dispone de 150.000 millones de pesetas para incrementar su cartera industrial y que la estrategia de la entidad pasa por una mayor implicación en el sector industrial. Aunque no se conoce el destino concreto, los sectores favoritos son el energético, las telecomunicaciones e incluso el financiero.
Otros campos apetecibles para las cajas son, según fuentes de la CECA, la alimentación, los servicios, el ocio, el turismo, las autopistas o las infraestructuras. Un ejemplo de apuesta por un sector no estratégico lo ha ofrecido recientemente la Caixavigo, con su entrada en Adolfo Domínguez.
En los dos primeros meses del presente ejercicio las cajas han incrementado su cartera industrial en 126.000 millones de pesetas. Esta cifra representa un aumento del 35% sobre el mismo periodo del año anterior.
En un año -desde febrero de 1996 hasta febrero de 1997- las cajas han incrementado su cartera de renta variable desde 1,05 billones de pesetas a 1,43 billones. Por contra, la cartera de renta fija cayó en 190.000 millones, aunque aún sigue siendo mucho mayor que la industrial, pues se situaba en 9,2 billones a final de febrero.
Enfrentamiento con los bancos
El cambio de estrategia también se ha visto rodeado de una dura polémica entre las cajas y los bancos. Una polémica desatada por el presidente de la CECA, Braulio Medel, a quien ha contestado personalmente el del Banco Santander, Emilio Botín.
Medel mencionó la posibilidad de que las cajas pudieran formar un grupo para constituir el núcleo estable de Argentaria aprovechando su futura privatización. Varios fueron los argumentos que aportó Medel para justificar esta entrada. De un lado, "sería una proyección lógica" de la actual apuesta que están haciendo las cajas por las participaciones empresariales y, de otro, "combinaría intereses empresariales y sociales" por la "analogía" que, según el presidente de la CECA, hay entre las cajas y el grupo presidido por Francisco González.
Este planteamiento originó malestar entre los grandes bancos nacionales, especialmente en el Santander. Su presidente dijo la semana pasada en Turín que vería "mal" la entrada de las cajas en Argentaria. Botín cree que ya hay una excesiva concentración en el sistema financiero español y que lo ideal es que convivan al menos cuatro grandes grupos.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 5 de mayo de 1997