El lehendakari José Antonio Ardanza se dirigió ayer a los terroristas de ETA como "esa gente marginada y marginal" que trata permanentemente de quebrar la convivencia de los vascos. Ardanza, que recibió junto al árbol de Gernika al premio Nobel de la Paz José Ramos-Horta, con denó el atentado que costó la vida al agente de la Guardia Civil José Manuel García, y calificó de "denigrante" la actitud de quienes utilizan la violencia de esa manera. Todos los partidos vascos, salvo HB, condenaron de igual manera este asesinato. El funeral se celebrará hoy a las 10.30 horas en la parroquia de los Agustinos, en Bilbao. La reacciones fueron contundentes desde todos los partidos del bloque democrático. Los firmantes de Ajuria Enea subrayaron que ETA está pisoteando sistemáticamente el derecho de todos los vascos a vivir en libertad y animaron a la sociedad a que manifieste, de forma pacífica, su más contundente rechazo a ETA. El delegado del Gobierno en el País Vasco, Enrique Villar, envió un rotundo mensaje a ETA: "El Estado no va a ceder".El lehendakari (PNV) enfatizó que Euskadi ha dado sobradas muestras de que lo que realmente le interesa es "vivir en la paz, libertad y tolerancia". "Esto es lo que nosotros somos en definitiva, y lo que queremos transmitir, porque es lo que somos y lo que sentimos de verdad. Somos un pueblo que ama y ambiciona la libertad y la paz".
Minoria fanatizada
Ardanza concluyó criticando a esa minoría fanatizada "que me da pena. No siento tanta pena por este pueblo", citó, "siento pena y lástima por esa gente marginada y marginal que está permanentemente tratando de deteriorar la convivencia en libertad".
La consejera de Turismo del Gobierno vasco, Rosa Diez (PSE-PSOE), fue especialmente dura. "No se puede ser neutral", declaró un minuto después de visitar la capilla ardiente, "hay que ser activo y acabar con ellos cuanto antes. Ésta es una reflexión que tenemos que hacernos todos". La consejera socialista transmitió toda su solidaridad a las víctimas y a las Fuerzas de Seguridad del Estado. "A José Manuel García le han matado porque hacía su trabajo. Siento dolor y pena, porque los asesinos conviven con nosotros, son vascos, y están agazapados como alimañas, como garrapatas, esperando para chuparnos la sangre y matarnos".
Para el secretario general del PP en el País Vasco, Carmelo Barrio, ETA y HB están haciendo verdaderos esfuerzos por abortar los intentos de todos los demócratas por abrir vías de diálogo en la sociedad vasca. "Esta pérdida humana, que provoca la destrucción irreparable de una familia, sólo refuerza el clamor del pueblo que pide el cese de la violencia y el de las actuaciones de esta banda".
Pisotear los derechos
A juicio de Eusko Alkartasuna, ETA está pisoteando no sólo el derecho incuestionable a la vida, sino el derecho a vivir en paz de toda una sociedad. "Eusko Alkartasuna exige a ETA que se someta de una vez por todas al dictado de la voluntad mayoritaria del pueblo vasco, que no cree en sedicentes alternativas democráticas impuestas por la fuerza".
El delegado del Gobierno, Enrique Villar, tampoco se mordió la lengua: "Si los terroristas han tenido madre, no sé cómo será. Esta es otra muerte que no sirve para nada, porque el Estado no va a ceder y a él le sustituirán otros. Lo que sí han hecho es romper una familia y asesinar a una persona en presencia de su mujer".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 5 de mayo de 1997