Sin semáforo y con el cemento fresco. Así se encontraba el circuito de BMX de Móstoles, donde ayer, domingo, se celebró la carrera inaugural con motivo de las fiestas de este municipio de 196.000 habitantes. No fueron suficientes tres semanas de trabajo intensivo y voluntario para tener listo el circuito, de 100 metros de largo por 35 de ancho.Un total de 20 aficionados al deporte de saltos con bicicleta estuvo cubriendo jornadas de hasta 15 horas en los días previos a la competición para que no faltase un solo detalle. El resultado fue una exhibición de varias categorías y una carrera con mucho público en la que participaron figuras como VIadimir Arance, un venezolano afincado en España desde hace más de diez años, que es número uno en la categoría Élite española.
Tras entregar los premios a los tres primeros de cada prueba (divididas por edades de 11 a más de 18 años), el concejal de Deportes, José Luis Vila, de IU, alabó el trabajo de los aficionados al BMX que lograron transformar un terreno llano en una pista con más de 40 obstáculos. Y es que estos jóvenes mantuvieron la cerviz doblada día y noche rastrillando el suelo, colocando mallas metálicas y echando la última capa de cemento en la parrilla de salida de los corredores. "Los problemas surgieron cuando nuestro proyecto no se ajustaba a las medidas del terreno cedido por el Ayuntamiento, y hubo que modificarlo todo", explicaba Javier San José, miembro del Club Activo BMX y cuarto de la categoría Élite nacional. La construcción del campo chocó con los chabolistas de El Soto, próximo al circuito. "Venían con bicicletas y carritos de afilador incluso. Tuve que exigirles casco. Al rato se presentaron con él, así que me vi obligado a cerrar la puerta, para seguir trabajando", comentó San José.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 5 de mayo de 1997