Así es como se les trata por parte de la Policía Municipal a los africanos que tratan de ganarse el pan de cada día vendiendo sus, baratijas los días festivos en el paseo del estanque del Retiro: tienen que salir corriendo a la desbandada atropelladamente.Entre los que huían se hallaba una mujer senegalesa, portando a la espalda, cogida con un chal una preciosa criatura de no más de un añito, perseguidos por la policía como si fuesen peligros delincuentes por entre los arbustos del parque. Poco después estuve hablando con esta mujer senegalesa. No tiene trabajo, se le e pulsa de los corredores del metro, no puede vender por la calle se le persigue en el parque del Retiro y el Ayuntamiento no concede permiso para vender en el parque. Yo me pregunto: ¿qué es lo que tienen que hacer estas personas para ganarse la vida honradamente? Cada día vemos por la televisión los horrores de las guerras en el continente africano, donde mueren cientos personas y nos sentimos impotentes por no poder hacer nada para evitarlo, y a los que tenemos junto a nosotros no somos capaces de echarles una mano.
Ayudémosles a seguir adelante y que no sean más ni perseguidos ni humillados ni ofendidos.-
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 5 de mayo de 1997