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Desmantelados en Carabanchel cuatro talleres chinos ilegales

Cuatro talleres chinos clandestinos de Carabanchel quedaron ayer al descubierto. La Brigada Provincial de Extranjería y Documentación reventó los locales con la colaboración de los inspectores de Trabajo, según la Dirección General de la Policía. Durante la operación fueron detenidos nueve orientales sin permiso de residencia. Tres de los arrestados están acusados de regentar los talleres, en los que se trabajaba sin descanso durante 16 horas. Los locales incumplían las normas de higiene.

Las investigaciones policiales comenzaron tras las denuncias de algunos vecinos de la zona del distrito de Los Cármenes. La redada policial tuvo lugar el pasado miércoles día 4. A primera hora de la mañana se desplegó medio centenar de agentes de la Brigada Central de Extranjería por el barrio.El primer taller reventado estaba en un sótano sin ventilación ni ventanas al exterior en la calle de Josefa Honrado. Allí la policía encontró alimentos en mal estado, diminutas cocinas de gas, colchones mojados y máquinas de coser hacinadas en menos de 50 metros cuadrados. A continuación los agentes se dividieron en grupos para entrar a la vez en otros tres talleres.

El mismo aspecto sórdido descubrieron en locales escondidos en el número 9 de la calle de Aramis, el número 11 de Solana de Luche y el número 6 de Albéniz. Las instalaciones eléctricas eran deficientes. Las cocinas almacenaban varios alimentos putrefacto s y el aire era irrespirable por falta de ventilación. Según la policía, los inmigrantes trabajaban en los talleres 16 horas al día. Allí mismo comían y dormían. También se hallaron numerosas máquinas de cortar, coser y planchar. Decenas de pantalones, camisas, camisetas y polos se apiñaban sobre el suelo.

En el transcurso de la redada policial fueron detenidas nueve personas de nacionalidad china, entre los que se encontraban los responsables de los talleres: Qi Aiping, Zhan Yiping y Xu Su Ping. Según la policía, todos residían en España de forma ilegal.

La Brigada de Documentación y Extranjería investiga ahora el destino final de la mercancía que se elaboraba en los talleres. Según la Dirección General de la Policía, las primeras hipótesis indican que acaban en el mercado callejero y que también podrían estar relacionados con varias empresas de barrios periféricos de Madrid.

Los locales carecían de la oportuna licencia municipal. Los inspectores de Trabajo levantaron la correspondiente acta de infracción en materia laboral.

Los vecinos de los talleres destapados desconocían el ajetreo que cobijaban en su edificio. "No tenía ni idea de que aquí hubiese chinos", señaló una vecina de la calle de Albéniz. En cambio, otra señora aseguró: "En concreto no sabía lo que hacían, pero sí se veía a muchas personas que parecían chinos o japoneses".

Al menos 300 inmigrantes chinos han sido detenidos en Madrid desde 1994. Las batidas contra la inmigración ilegal china y las redes que se dedican a traer ciudadanos de ese país se repiten sin apenas tregua. Una vez detenidos, para muchos llega el regreso obligatorio a su país.

La policía cree que en la capital madrileña hay, al menos, siete redes dedicadas a importar ilegalmente hombres y mujeres de china, extorsionar a sus compatriotas legales y blanquear dinero en talleres de confección, restaurantes, lavanderías y laboratorios de fotografía. Estas redes son las temidas tríadas. Llegan a España por varios sitios. Saltan a Hong Kong; desde allí, a países de Latinoamérica, y luego, a España, haciéndose pasar por nativos indios. También llegan desde Tánger, en pateras; desde Portugal, por pasos naturales, y desde Moscú y países del Este, por carretera. Los inmigrantes chinos detenidos en estos talleres llegan a empeñar todo su patrimonio para pagar un millón de pesetas por el viaje.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 6 de junio de 1997

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