Se acabó eso de que los chicos no le pasen la pelota a las chicas "porque juegan peor". Manuel Martínez Gámez, profesor de Educación Física en el instituto Ícaro, de Getafe (143.000 habitantes), ha invertido varios años en ingeniarse un ramillete de nuevos juegos donde los equipos son mixtos y el reglamento castiga los pases entre chavales del mismo sexo. "Los chicos se lo pasan en grande", advierte Martínez, "y olvidan la competitividad atroz". Es cuestión de ir cambiando las mentalidades. En el indiaca, el pegabola o el botebol, como se llaman estos deportes, todo es tan sutil que los encuentros no se anuncian "tercero A contra tercero B"; en lugar de contra la preposición usada es con.Por primera vez en este curso, Laura consiguió ayer que Dani le pasara el balón. "Si no pones reglas así, los chicos no nos dejan participar", murmuraba ella. Cerca de 5.000 escolares de Getafe llevan toda la semana practicando estos nuevos juegos, que Martínez, a través de su Asociación Deportes Alternativos para la Igualdad, ha enseñado ya a 65.000 chavales de toda la región.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 6 de junio de 1997