Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra
CARTAS AL DIRECTOR

Factura de sanatorio

Adjunto envío fotocopia de la factura del sanatorio médico quirúrgico, correspondiente a la asistencia prestada a mi padre, Gabriel Domínguez Olivella, durante dos días y medio.Hasta aquí todo sería correcto si no fuera porque a mi padre no sólo no se le asistió, sino que fue poco menos que dejado a su suerte, ya que por imperativo legal tuvimos que trasladarlo a ese centro desde el de la Cruz Roja, en Reina Victoria, donde se le estaba prestando toda la asistencia que necesitaba: oxígeno, cambio de pañales periódicos, succión de flemas, alimentación sondada seis veces al día, etcétera.

En la clínica, a mi padre le fue retirada toda asistencia, exceptuando la alimentación y el cambio de pañales dos veces diarias.

Durante la tercera madrugada, en la citada clínica, mi padre tuvo una crisis respiratoria, incluida una parada respiratoria, puesto que exclusivamente hay una enfermera al cargo de no sé cuántas habitaciones y ni tan siquiera nos dejaban acompañarle durante la noche, como hacíamos en Cruz Roja. En este centro la alimentación se le administraba a razón de 300 mI. cada toma y 100 ml. de agua. En la clínica, en cambio, era de 500 ml. y 500 ml. más de agua, y no le desenganchaban la sonda del gotero en todo el día.

Por todo esto, y algunas cosas más que seguramente se quedan en el tintero, escribo esta carta, para que en la medida de lo posible a nadie más le ocurra lo que a nosotros, al margen de la posible investigación que el periódico pudiera emprender.-

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 6 de junio de 1997