Los dirigentes del Banco Mundial y del Fondo Monetario hicieron ayer un llamamiento a los 181 países miembros para que contribuyan lo antes posible a la financiación del plan de alivio de la deuda de los países pobres muy endeudados. "Me siento un poco perturbado porque no hayamos podido lograr nuestro objetivo", señaló Michel Camdessus.-
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 26 de septiembre de 1997