El Banco Mundial (BM) garantizó ayer su lucha contra la corrupción en lo que afecte a sus programas de financiación al desarrollo, pero sin intervenir en política. Se atendrá estrictamente a sus objetivos económicos y sociales, según el responsable de la institución James Wolfensohn.-
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 26 de septiembre de 1997