Las dos crisis monetarias en el sudeste asiático y la reforma en China ofrecen grandes oportunidades a los bancos internacionales, pero no a los franceses que dependen de la rentabilidad en su mercado interior, según ha reconocido el presidente del Crédit Lyonnais, Jean Peyrelevade.-
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 26 de septiembre de 1997