El obispo de San Sebastián, José María Setién, calificó de "irracional y absurdo" el asesinato de José Luis Caso y pidió a ETA que acabe con la violencia "de una vez para siempre", haciendo suyo "el deseo de la inmensa mayoría" del pueblo, "que claramente manifiesta que repudia este camino". Setién hizo llegar sus palabras al párroco de la Sagrada Familia de Irún, Antonio Armendáriz, para que las leyera en el funeral.En una condena sin ambigüedad, Setién considera el asesinato de Caso "un atentado cometido no sólo contra la formación política a la que pertenecía sino contra todo el pueblo vasco, del que tenía una legítima representación".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 14 de diciembre de 1997