Manifestantes católicos se enfrentaron ayer a la policía antidisturbios con cócteles molotov e incendiaron al menos 10 vehículos en Londonderry, la segunda ciudad de Irlanda del Norte, para protestar contra un desfile organizado por los protestantes. Fue el peor estallido de violencia callejera desde la firma del alto el fuego con el Ejército Republicano Irlandés (IRA), en julio pasado.Jóvenes enmascarados arrojaron bombas incendiarias contra los vehículos que habían sido robados previamente e intentaron quemar el sucursal de un banco.
Al caer la tarde, las fuerzas de seguridad, equipadas con material antidisturbios y apoyadas por varios vehículos blindados y soldados del Ejército -en la calle por primera vez desde hace seis meses- habían conseguido acorralar a los manifestantes en las calles que llevan a la zona católica de Bogside.
La policía había establecido un gran despliegue de seguridad para separar a católicos y protestantes y evitar el conflicto provocado por la manifestación anual que realiza en la ciudad una organización protestante y pro-británica. Sin embargo, la violencia estalló nada más comenzar el desfile de los protestantes, que enarbolaban banderas británicas.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 14 de diciembre de 1997