La película El hombre de nieve amenaza con convertirse en un símbolo. La proyección de la cinta, que había estado prohibida durante varios años, está siendo boicoteada por militantes fundamentalistas radicales en las ciudades de Isfahán y Chiraz. Jóvenes estudiantes han rodeado las salas de exhibición, impidiendo el acceso a los espectadores y arrancando los carteles, por considerar la película contraria a la moral islámica.La película, que narra la historia de un hombre que se viste de mujer para conseguir un visado, fue autorizada recientemente por el nuevo ministro de Cultura y de Orientación Islámica, Ataolá Mohayerani, una de las piezas fundamentales del nuevo Gobierno liberal del presidente Mohamed Jatamí.
El ministro Mohayerani es un hombre de profundas convicciones democráticas, que hace cerca de 10 años defendió la apertura de diálogo con Estados Unidos, lo que le provocó casi tantos ataques como los obtenidos con una obra en la que criticó científica y serenamente los Versos satánicos de Salman Rushdie.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 14 de diciembre de 1997